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HORÓSCOPOS

 

 

  LOS SIGNOS DEL ZODIACO

 

Hola amigos

No es mi intención dar un curso exhaustivo sobre este tema, pero sí que es verdad que lo encuentro apasionante y pese a quien pese, en mis consultas veo repetidamente que un cierto signo reacciona de tal y tal manera. Que otro signo, tiene siempre tal y tal sensibilidad.

Sinceramente, la astrología, la comprensión de los distintos zodiacos me ayuda a mejor comprender a las personas. Y en ello creo firmemente. Muy difícilmente, por no decir nunca, un Tauro pensará y obrará como un Leo, por poner un ejemplo. Mentalidades distintas y diferentes formas de ver la vida. Ninguno es mejor o peor que el otro. Simplemente diferentes. Y esa diversidad es lo que hace del estudio de la personalidad humana algo inmensamente gratificante e interesante.

A parte de esto, creo que también puede ser una ayuda personal. Cuanto más conozcamos nuestros puntos débiles, nuestros puntos fuertes, y que potencial tenemos dentro de nosotros, mejor podremos comprendernos y por lo tanto, mejorar nuestra propia evolución.

No tengo nada que objetar a los pronósticos zodiacales diarios de los periódicos. Simplemente no creo en ellos, pero esta es una opinión muy personal.

Por supuesto, no hay dos personas idénticas, aunque hayan nacido el mismo día y sean por lo tanto del mismo signo. Cada dos horas cambia la posición del Ascendente y por lo tanto, eso influirá enormemente. De hecho el ascendente – para cuyo cálculo hace falta la hora exacta de nacimiento – es la forma en que cada persona exterioriza las cualidades y defectos de su signo solar. Luego, la educación por supuesto, también tiene una enorme influencia.

Pero para un estudio detallado de la personalidad de cada uno, - Ascendente, Casas, Planetas – ya tendríamos que irnos a un estudio detallado de cada personalidad: lo que se llama una CARTA ASTRAL, y aquí solo pretendo daros una información general, pero no por ello menos exacta.

Y para aquellos incrédulos que opinan que todo esto de los signos no vale para nada, y que los planetas no tienen la menor influencia en nuestras vidas, les recuerdo lo que sería de nosotros sin la influencia del sol. O la influencia de la Luna en mareas, en todo lo liquido, e incluso en el carácter de muchas personas; todos hemos oído decir aquello de  ‘tiene un carácter lunático’ o de la excitación producida en noches de Luna llena. Y es un hecho comprobado más que científicamente, que aproximándose la etapa de la Luna llena, los partos se precipitan.

A buen entendedor……

 

En cuanto a las fechas que os doy de inicio y termino de cada signo, son por supuesto exactas, pero quizás os podréis encontrar con otros autores que admiten un día de más o  un día de menos.

Los nativos que no pertenezcan al primer o último día, no tienen problemas. Los nativos que pertenezcan a los días de cambio, deben de consultar las efemérides para saber exactamente en qué momento el sol entro en el signo en tal día y en tal año. Es la única forma de estar completamente seguro sobre el signo al que se pertenece.

 

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Aries

 

 

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ARIES

21 marzo – 20 abril

Signo de Fuego. Cardinal. Masculino

Simbolismo: el Carnero

Regente: Marte

Frase clave: YO SOY

Palabra clave: actividad

 

Aries, el primer signo del zodiaco, corresponde al inicio de la primavera. El mismo símbolo evoca el despertar de la naturaleza como una explosión de energía creativa e impulsiva, alimentada por un fuego enardecido que determina en el temperamento ardor e impaciencia. Valentía y audacia llevadas casi hasta la inconsciencia. Prevalecen pues, los valores viriles, la arrogancia, la afirmación activa de sí mismo.

La conciencia del individuo se centra principalmente en sí mismo, el vigoroso impulso hacia la actividad y la conquista del futuro por parte del propio Yo, se queman las etapas en la impaciencia, se olvida el pasado, y el presente es un instante breve, que hay que vivir inmediatamente e intensamente.

Vinculado a la edad en que se es joven y a la exuberancia característica de la juventud, es un signo dinámico, innovador y de destacado egocentrismo; sin embargo, no deja de sentir respeto por el orden y las jerarquías, clara manifestación del principio de autoridad. Intelectualmente, aunque se distingue por la vivacidad, y la curiosidad por conocer para poder progresar, no es muy proclive a las sutilezas, sigue más bien una línea definida y se deja influenciar solo por sus propios entusiasmos. Por otro lado, la fantasía no se encuentra ausente en este signo, al contrario, resulta particularmente viva, epidérmica y provocativa.

El nativo de Aries es un individualista que aspira a éxitos fulminantes y posiciones de relevancia, conquistados en una lucha manifiesta, en la que no escatima energías. Combativo y confiado en sus propias posibilidades, es poco proclive a matizaciones, a los compromisos, toma siempre posiciones claras y determinadas, ajeno al arte de la diplomacia y la psicología.

Lleno de iniciativa, se arroja con ímpetu a sus actividades y tiende a exaltarse por una idea o una ambición. Poco tendente a la planificación, se desilusiona cuando las cosas no van como quisiera, pero recupera fácilmente el optimismo incluso tras inesperados momentos de descorazonamiento. Está dotado de una gran voluntad, a la que sin embargo falta tenacidad: le resulta mucho más agradable un esfuerzo intensísimo y breve que una obra más modesta pero también más larga.

Su voluntad es el muelle que lo impulsa a actuar; tiende siempre a imponerse por la fuerza, aunque sin maldad; es más bien ingenuo y, hasta en las numerosas ocasiones conflictivas en las que se encuentra debido a su brusquedad, se comporta siempre deportivamente y detesta los engaños y los golpes bajos.

De naturaleza vivaz y rebelde, no le importa demasiado la opinión de los demás, lo principal en él es mantener viva la llama de su entusiasmo que tiende a atenuarse en situaciones monótonas o limitadas. Al ser muy independiente, no tolera imposiciones  y tiende poderosamente a ejercer el mando.

Como factor negativo, su espontaneidad puede llevarle a ser brutalmente instintivo: agresividad, golpes de ira, prepotencia, imprudencia e inconstancia son sus principales defectos.

El nativo debería aprender a cultivar la constancia y la paciencia, a controlar los rasgos impulsivos de su temperamento que a menudo le hacen crearse enemigos aunque él no lo quiera. Su naturaleza ardiente es proclive a inflamarse de pasión por una persona, por un proyecto, por un ideal. Por otro lado, tiende a no darse cuenta de los defectos de los demás,  o de los aspectos negativos de ideas o situaciones por lo que es víctima de desengaños.

El destino del nativo Aries esta a menudo sujeto a movimientos y luchas para su afirmación personal, no son raros los éxitos brillantes ya en la juventud, seguidos a menudo por imprevistas alteraciones provocadas por un cambio de intereses, de deseos o por decisiones incautas. Su existencia se ve determinada frecuentemente por cambios radicales, dictados por la impulsividad, pero ofrece repetidas oportunidades de ganar una posición perdida.

En el amor, el nativo de Aries puede llegar a ser apasionado, tierno y leal. Pero hasta que no encuentre la pareja qu4e le permita desarrollar estas cualidades, se limitara a evidenciar sólo la primera. Su mirada suele irradiar un gran atractivo al que resulta difícil resistirse.

Como detesta los romances rutinarios, no se cansa de sorprender y divertir cada día a su pareja con su audacia y su humor. Se siente bien coqueteando y seduciendo. Vive cada relación como un autentico desafío. Adora la emoción de la conquista, pero, por lo general, una vez conseguido esto, suele perder el interés.

Sin embargo, cuando se enamora de verdad, se vuelve más vulnerable y demuestra toda su ternura. Despótico y egocéntrico, deja aflorar entonces, su aspecto más generoso y se entrega sin reservas, aunque con el estilo directo que forma parte intrínseca de su personalidad. Aries rara renuncia a sus deseos, y ni siquiera el amor logrará hacerle dejar de lado sus caprichos. Su voluntad debe cumplirse como si fuera ley y si esto no sucede puede alejarse de su pareja. Hacer concesiones es algo muy difícil para un autentico Aries, ya que siempre antepone su interés personal al de la persona amada. Su nivel de exigencia es tan alto, que no admite permanecer al lado de alguien a quien no considere un  ganador.

Anatómicamente, Aries corresponde a la cabeza y a los órganos de esta: cráneo, cerebro, ojos, dientes, nariz, orejas y rostro están pues sujetos a alteraciones.

 

Rasgos Positivos

Iniciador

Ejecutivo

Competitivo

Impulsivo

Entusiasta

Valiente

Independiente

Dinámico

Rápido

 

rasgos Negativos

dominador

irritable

violento

intolerante

atolondrado

arrogante

egoísta

brusco

inconstante

Tauro

 

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Tauro

21 abril –  20 mayo

Signo de tierra. Fijo. Femenino

Simbolismo: el toro

Regente: Venus

Frase clave: yo tengo

Palabra clave: estabilidad

 

Tauro, el segundo signo del Zodiaco, corresponde a la plenitud de la primavera; es signo que expresa fecundidad y procreación. Su tierra, fértil, evoca la realidad de la vida en sus aspectos más placenteros y palpables: una sana simplicidad se encuentra en la base de la psicología del signo, que se manifiesta en el amor por la naturaleza y en el disfrute pleno de los placeres que la vida puede ofrecer.

 Tauro es un signo de posesión: el materialismo es una de las peculiaridades básicas de su naturaleza, que tiende a identificarse con aquello que posee, a lo que, consecuentemente, se siente particularmente unido. Realismo y tenacidad son otros elementos fundamentales de su temperamento; cauto  y paciente, el nativo es de naturaleza tranquila y lenta y fiel a sus opiniones de modo casi excesivo, no ama las sorpresas y los cambios al contrario, su espíritu conservador y ejecutor hace que proceda estudiando a cada paso, se concentra en las propias actividades con admirable constancia y concede poco espacio a la improvisación. La potencia y la fuerza de resistencia suplen la falta de imaginación y de capacidad de adaptación.

 El nativo necesita estímulos y objetivos concretos para actuar, ya sea porque no se deja sugestionar por los idealismos, o porque es básicamente perezoso. Las ambiciones limitadas, mientras cumplan sus necesidades primarias, ya le satisfacen. Previsor y perseverante, es poco dinámico y le falta iniciativa: decide únicamente tras largas reflexiones, pero difícilmente se queda a mitad de un proyecto.

 Tranquilo y ponderado, su talante es pacífico, altruista y más bien acomodaticio, sin embargo, si detecta una amenaza a sus intereses, sus principios o su serenidad personal, puede reaccionar de forma violenta, con bruscos ataques de cólera. Su memoria tenaz no olvida las injusticias cometidas contra él: es capaz de alimentar rencores incansables. Intelectualmente, es poco ágil y curioso, y de comprensión lenta, pero esta dotado de un importante sentido común. Aunque no es proclive a las abstracciones y a la pura fantasía, posee óptimas dotes analíticas y es un administrador capaz: la vertiente material de la vida es su constante preocupación, por lo que se consagra en cuerpo y alma a hacer que su propia existencia y la de las personas que ama sea más agradable.

Al ser un hedonista convencido, cultiva los placeres materiales: su sensualidad es proverbial y no le permite olvidar nada que le pueda ofrecer placer a la vista, al paladar o al oído, dando así pruebas de buen gusto y sentido artístico, de hecho, frecuentemente está dotado de talento artístico o musical.

 El nativo de Tauro concede gran importancia al amor, que vive con tanta intensidad afectiva, emotiva y erótica como posesiva, aunque siempre de manera sana, clara, evitando las complicaciones y ambigüedades, aspirando, por el contrario, a la seguridad y estabilidad.

Suelen ser muy atractivos para el sexo opuesto. Son constantes, sensuales y sentimentales y estas tres características los hacen irresistibles. En ellos parecen convivir dos fuerzas contrapuestas: mientras en la vida cotidiana son organizados y metódicos, a veces hasta el exceso, en la cama son un torbellino.

El Tauro proporciona a su pareja seguridad. Por eso, cuando confía en el amor de su pareja, sus inhibiciones desaparecen cediendo a la pasión, la fidelidad y el romanticismo.

Fiel y leal, Tauro pondrá mucho cuidado en elegir a su pareja ya que, una vez comprometido, no volverá atrás y tolerará muchas más cosas que otros signos del zodiaco. Para un Tauro, el obsequio romántico debe ser un componente básico de la relación amorosa. Sus atenciones responderán al espíritu romántico que le alienta, por lo cual puede llegar a parecer algo anticuado en sus demostraciones. Su faceta romántica es uno de sus mayores atractivos.

Sin embargo, su obsesión por el orden puede llegar a ser excesiva y su intento por controlar la vida de su pareja puede llegar a ser una carga demasiado pesada para la otra persona, que suele encontrar intolerable que Tauro suponga que lo que es bueno para él, lo sea también para su pareja.  Demasiado a menudo, su afán de posesión y control suele espantar a sus amantes y enfriar la pasión. Aunque suele disimularlo, los celos e inseguridades que le atormentan pueden hacerle estallar en el momento más inoportuno.

Los defectos más frecuentes en el nativo de Tauro son la codicia, que puede convertirlo en un obstinado acumulador, la envidia por quien posee más que él, la testarudez que le impide reconocer posibles errores, la estrechez mental que obstaculiza la evolución personal por temor a un cambio en el estado de las cosas y los excesos sensuales.

El nativo debería aprender a ser más abierto, a no temer las opiniones distintas a las suyas, a estar menos vinculado a s mundo hecho de ‘cosas’  y a explotar su gran y genuino potencial afectivo. Frecuentemente, el destino, marcado por la estabilidad, se distingue por realizaciones lentas y duraderas; la fortuna material, perseguida con tesón, crece progresivamente, asegurando una confortable prosperidad. Posibles fracasos pueden ser debidos a una falta de adaptación.

Anatómicamente, Tauro rige la boca, el cuello, la garganta, las cuerdas vocales y la nuca: también existe predisposición a alteraciones debido a la vida sedentaria y a una alimentación demasiado rica.

 

Rasgos  Positivos

Paciente

Conservador

Domestico

Sensual

Concienzudo

Estable

Digno de confianza

Practico

Artístico

Leal

 

rasgos  Negativos

desenfrenado

obstinado

lento

argumentativo

irascible

posesivo

avaricioso

materialista

 

Géminis

 

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Géminis

21 mayo – 21 junio

Signo de aire. Mutable. Masculino

Simbolismo: los gemelos

Regente: mercurio

Frase clave: yo pienso

Palabra clave: versatilidad

 

 

Con Géminis, el tercero en el  orden zodiacal, la primavera ya se dirige hacia la estación estival y el aire del signo actúa como vehículo de los mensajes de la naturaleza: el vuelo de los pájaros y mariposas, el zumbido de los insectos, el polen de las flores.

Por consiguiente, es sobre todo un signo de comunicación: la movilidad de Géminis está precisamente relacionada con este incesante cruce de noticias, informaciones, experiencias, cada una de ellas valida e interesante, por lo que resulta difícil tomar partido y mantenerlo hasta el fin.

El signo de Géminis evoca la frescura, el espíritu alegre y despreocupado de la juventud. La infatigable curiosidad que mueve al nativo lo mantiene eternamente joven, constantemente al día, preparado para captar cualquier señal de novedad que se avecine. Deseoso de conocer cuanto más mejor, y de vivir las experiencias más dispares, de espíritu alegre  y sociable, se desenvuelve con habilidad ante cualquier persona y en cualquier ambiente. Dotado de una mente rápida y ágil, capta inmediatamente los aspectos esenciales de cada situación, a la que se adapta con la máxima facilidad. Resuelve con rapidez los problemas sin importancia y se encuentra cómodo cuando ha de administrar  pequeños negocios u organizar contactos y relaciones.

La naturaleza de Géminis es fundamentalmente cerebral: la mente, el centro de su personalidad, es el filtro de todo estimulo o acontecimiento externo, e incluso de sus mismas emociones. Si bien es un conversador brillante y un amenizador divertido, se advierte en el cierto alejamiento intimo, una voluntad de mantenerse desvinculado de todo compromiso emotivo real.

Es dado a racionalizar incluso el sentimiento, y se abandona gustosamente a largas charlas más que a impulsos apasionados. Intelectualmente es despierto y rápido, original y versátil, posee una aguda perspicacia y sentido crítico, así como dotes literarias, pero peca de superficialidad, debido tanto a lo voluble de sus gustos y su carácter como al hecho de ser reacio a asumir compromisos concretos que podrían limitar su libertad de experimentar nuevas vivencias. Su cultura es a menudo amplia, pero superficial, debido a su  aversión a lo que es ‘fijo’, a llevar a cabo iniciativas o proyectos.

Al faltarle constancia y cansarse en seguida, frecuentemente cambia de idea atraído por estímulos nuevos que mantienen alejado el fantasma del aburrimiento. El dualismo del signo se manifiesta en dos tipologías de carácter, uno más instintivo en la respuesta a los estímulos de la vida, que se corresponde más fielmente a este retrato, y  el otro más intelectual en la valoración, si bien ha interiorizado la inquietud mercurial. Es frecuente que en el nativo se dé una mezcla de ambas ‘almas’ del signo.

Además de la inconstancia, el defecto más evidente de este singo es la escasa atención dedicada a las cuestiones morales y espirituales, lo  que puede poner en evidencia los aspectos negativos de la naturaleza de Géminis: desfachatez, falta de honestidad, ambigüedad, transformismo, inspira poca confianza, especialmente en el terreno afectivo y económico, indecisión, es susceptible de ser influido, a la vez que posee una insuficiente fuerza interior.

 Con el fin de explotar sus óptimas dotes intelectuales, el nativo debería fortalecer la voluntad y ejercitar la tenacidad, proponiéndose objetivos precisos y evitando que episodios causales lo distraigan. Del mismo modo, debería moderar su sentido crítico y dejar hablar más al corazón, aprender a callar y a escuchar al prójimo manteniendo la boca cerrada. El destino es a menudo inestable, con frecuencia doble: dos trabajos, dos vínculos sentimentales, etc., distinguen la existencia contemporáneamente o caracterizan dos fases distintas de la vida.

En el amor, el nativo de Géminis también suele ser imprevisible y cambiante: lo que desea un día le desinteresa al día siguiente. Tal como lo indica su signo dual, a Géminis le gusta ser el protagonista y el espectador.

Su gran fantasía unida a su curiosidad natural le confieren un atractivo especial y su necesidad de independencia genera un aura de misterio que suele ser irresistible.

En el amor, como en todos los aspectos de su vida, al Géminis le gustan las cosas rápidas. Poco dado a sentimentalismos excesivos, sobrevolará las relaciones sin profundizar demasiado en ninguna de ellas. Le gusta coquetear, llamar la atención, por lo que no dudará en aceptar cualquier oportunidad que surja sin medir las consecuencias y sin detenerse a pensar si esta realmente enamorado.

Géminis es un maestro en la conversación y ello unido a una fértil imaginación, hacen de estas dos cualidades un arma prácticamente infalible a la que pocos amantes pueden resistir. La superficialidad con que encara sus relaciones puede hacer que estas se conviertan en un mero juego en el que siempre quiere ser ganador sin importarle el daño que con esto pueda causar. Su imaginación le dictara palabras y promesas no siempre verdaderas con tal de llegar a sus fines; pero el mismo puede caer en la trampa al creerse sus propias palabras. No es que mienta, es que es la verdad en ‘esos’ momentos.

Aquellos que se acercan a un Géminis con sentimientos amorosos, suelen quedarse desconcertados por sus cambios extremos; así, a una noche de amor, puede responder al día siguiente con una sensación de frialdad.  En el fondo, aunque empeñe en mostrar lo contrario, Géminis sueña con el gran amor, perfecto y duradero. De ahí, su constante huida, su probar y buscar más allá. Pero también su temor intrínseco a perder su libertad, le impide concretarlo. Su miedo al compromiso le hace ser reservado con respecto a manifestar sus sentimientos.

Anatómicamente, el signo de Géminis está relacionado con el aparato respiratorio – bronquios y pulmones – con los hombros, los brazos  y las manos. El sistema nervioso, con frecuencia, es frágil.

 

Rasgos Positivos

Dual

Sociable

Adaptable

Expresivo

Agudo

Literario

Inventivo

inteligente

 

rasgos Negativos

cambiante

desagradecido

atolondrado

inquieto

intrigante

distraído

inconstante

charlatán

 

 

Cáncer

 

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Cáncer

22 junio – 22 julio

Signo de agua. Cardinal. Femenino

Simbolismo: el cangrejo

Regente: Luna

Frase clave: lo siento

Palabra clave: devocióN

 

El cuarto signo del Zodiaco  empieza con el solsticio de verano; los frutos de la naturaleza, que se relaja en un estado de placida satisfacción, ya han madurado. Su agua es tranquila, profunda, es el agua límpida de las fuentes, de los ríos y los lagos, agua fértil y portadora de vida, el agua del liquido amniótico: Cáncer es el signo de la maternidad, evoca el arquetipo materno, todo lo que es refugio y protección. Los valores sentimentales y emotivos asumen, pues, la máxima importancia, la dulzura y la afectividad son notables, pero al mismo tiempo son también evidentes las ansias y las aprensiones de la angustia maternal y la necesidad de seguridad de quien busca protección.

Cáncer se relaciona con la edad infantil y con frecuencia el nativo todavía inmaduro conserva actitudes o temores nunca olvidados que se remontan a la niñez. Esto es así porque el nativo de Cáncer posee una memoria tenaz que le permite mantener vivos en el fondo de su corazón recuerdos particularmente vivos, teñidos de nostalgia, de cosas ya vividas y románticamente idealizadas. Muy unido a la familia, y en especial a la madre, se siente profundamente atado a sus propias raíces, a las tradiciones familiares, al ambiente originario, elementos que con frecuencia condicionan, en sentido negativo y positivo los aspectos de la evolución y el destino personales.

Al ser de espíritu conservador y sentir una gran devoción por el pasado, su capacidad de iniciativa puede verse obstaculizada encaminando sus pasos hacia atrás como el animal de su símbolo, el cangrejo.

No le falta ambición, al contrario, le gusta ser el centro de la atención, puesto que en realidad es un egocéntrico, pero teme la hostilidad del mundo exterior y si percibe una agresión, se encierra en si mismo, recluyéndose en su coraza protectora, en el amor seguro de la familia, en los valores comprobados, entre las paredes de su casa, percibida como un refugio acogedor, y, consecuentemente, muy amada.

De naturaleza perezosa y poco dinámica, el nativo de Cáncer tiene, por el contrario, un vasto mundo interior, construido no solo por recuerdos, sino por una viva imaginación, por sueños y fantasías que solamente revela a quien considera seguro y de fiar, según lo que le dicta el corazón. Las simpatías que despierta son tan destacadas como las antipatías.

De sensibilidad especialmente viva y delicada, su intima vulnerabilidad le ocasiona melancolía y una aguda susceptibilidad, causa de una timidez inicial. A pesar de todo, el nativo de cáncer no es un solitario, le agrada la compañía de los demás, y es muy afectuoso y solicito con las personas que quiere. En cuanto a su carácter, carece de sentido práctico y es fácilmente influenciable, no tiene mucha fuerza de voluntad y actúa, principalmente, movido por los sentimientos, siguiendo las sugerencias de su intuición casi mediunica.

Por otra parte, se dedica a sus tareas con escrupulosa minuciosidad. Aunque más bien pacifico y de espíritu conciliador, puede obstinarse en insistencias infantiles o cóleras caprichosas y escasamente eficaces. De hecho, su defecto principal es el humor decididamente inestable que le provoca el apelativo de ‘lunático’ y que le impide ser comprendido por alguien que no posea su ‘sexto sentido’. La lánguida pereza e insuficiente inclinación a la lucha pueden convertirlo en una persona demasiado sometida, refractaria a la acción, que se desanima con facilidad, cambia de idea a menudo, o persigue sueños en lugar de zambullirse en la realidad concreta.

En realidad, la dureza exterior de cáncer, es solo una barrera que le ayuda a proteger su interior ya que necesita estabilidad y es protector con los demás. Cáncer es muy posesivo y defiende al máximo las relaciones porque la sola idea de perder un afecto le hace daño. Su espíritu protector le lleva a expresar su amor a través de la colaboración con su pareja y si hay algo que detesta son los imprevistos.

Debido a esta excesiva cautela, nunca se abandona de lleno a una pasión si no conoce bien a la otra persona; de hecho antes de expresar sus sentimientos, el cangrejo querrá saberlo todo del otro y tener la certeza de que no va a ser rechazado. Solo entonces revelara su verdadera naturaleza sensual.

En realidad cáncer es muy inseguro y esto solo puede desaparecer si logra tener en su pareja una confianza total. Entonces se entregará sin reservas, pero la mayoría de las veces esta inseguridad dará lugar a demostraciones posesivas, lo cual puede ser difícil a vivir si su pareja necesita un poco de libertad.

La lealtad de los nativos de este signo es proverbial y su pareja no solo disfrutará de su fidelidad sino también de una autentica devoción. En realidad, a Cáncer le encanta mimar y cuidar a su pareja, pero necesita también verse rodeado de un cariño tierno y seguro.

El punto débil de estos nativos son su contantes cambios de humor – ‘lunáticos’ como su planeta regente la Luna -  y a menudo estos cambios son desconcertantes para su pareja que no logra comprenderlos y como cáncer es sutil y amable, espera lo mismo de los demás, sintiéndose herido y desconcertado cuando no es así, como con frecuencia sucede.

El pesimismo es otro de sus rasgos característicos. Aunque todo marche perfectamente – sobre todo en esos momentos – el cangrejo siempre vivirá con el temor de que los acontecimientos tomen un giro desfavorable, de ahí que evitará tomar decisiones de consecuencias inesperadas ya que, herido, no olvidará jamás.

Su destino depende, en gran medida, de las condiciones de partida, del ambiente familiar, de la educación recibida, del patrimonio de familia, simbólicas o materiales.

El éxito, con frecuencia lento, madura poco a poco. La función o el recuerdo de la figura materna, permanecen, incluso en la edad adulta, muy importantes, sobre todo para los nativos del sexo masculino.

Anatómicamente, el signo de cáncer rige el  estomago y el aparato digestivo, el tórax, las glándulas mamarias y  el vientre. También  tiene que hacer atención a su alimentación.

 

Rasgos Positivos

Tenaz

Intuitivo

Maternal

Domestico

Sensible

Compasivo

Emotivo

Tradicional

Patriota

 

rasgos Negativos

caviloso

quisquilloso

se siente herido con facilidad

negativo

manipulativo

demasiado cauto

perezoso

egoísta

autocompasivo

 

Leo

 

 

 

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Leo

 

23 julio – 22 agosto

Signo de Fuego. Fijo. Masculino

Simbolismo: el león

Regente: Sol

Frase clave: yo quiero

Palabra clave: magnetismo

 

A Leo, quinto signo del Zodiaco, corresponde el corazón mismo del verano, el ápice del calor solar, el momento de máxima exuberancia de la naturaleza, que ofrece generosamente sus frutos; el ardiente fuego de Leo irradia, regala calor, fuente de energía vital inextinguible.

Leo es, de hecho, un signo de suprema vitalidad, grandioso  y enérgico en todas sus manifestaciones: así como el sol resplandece con luz propia. Leo proclama la máxima conciencia del valor individual y de las potencialidades creativas personales.

Definitivamente egocéntrico, el nativo se coloca en el centro del propio mundo, y se impone al de los demás; ambicioso, audaz, orgulloso de sí mismo, su sentimiento de autoafirmación esta tan arraigado, que el ejercicio de la autoridad resulta su vocación más lógica. El optimismo y la confianza ilimitada en las propias capacidades lo convierten en un sujeto con coraje sobrado para afrontar obligaciones y riesgos; la derrota no forma parte de su vocabulario  y consigue éxitos con frecuencia brillantes gracias a su entusiasmo y  a la voluntad de actuar correctamente que lo impulsa a ofrecer lo mejor de si mismo.

Si bien es tenaz en sus deseos y ambiciones, no soporta las contrariedades y no sabe adaptarse a circunstancias que perciba inadecuadas  o limitativas; quisiera, como el Sol, que el mundo girase alrededor de sus voluntades. Sus grandes cualidades creativas estimulan su no menos vigoroso dinamismo, sugiriéndole ideas y ocupaciones que lo alejan de la media; el nativo de Leo no está hecho para las pequeñas cosas, desconoce la modestia, apunta a grandes resultados y su arma vencedora es justamente la convicción, como punto de partida, de que va a ganar.

Sin embargo, corre el riesgo de infravalorar los problemas y descuidar los detalles que escapan a su atención. El exceso de confianza en sí mismo, lo conduce a conceder poca importancia a enemigos y adversarios. Ese es su verdadero punto débil ya que convencido de su absoluto triunfo, jamás considera planes alternativos.

De naturaleza ardiente y generosa, confía en los semejantes hacia los que se comporta con lealtad, y de los que espera recibir un trato similar; se deja engañar con facilidad y se queda desilusionado frente a una traición.

Su mente es rápida, sintética, organizadora, de amplias concepciones e ideales genialmente arriesgados, a veces demasiado para poderse llevar a cabo, pues lo cierto es que el nativo de Leo peca de falta de realismo.

Dotado de una gran fuerza de carácter, demostrada por su actitud protectora y segura, el sujeto siente la necesidad de llamar la atención, inspira admiración y sabe como influenciar a quienes le rodean; su corazón es generoso, pero exige confianza y sumisión incondicionales, como se espera de un rey de la jungla.

Sus sentimientos, sinceros y perdurables, están exentos de mezquindad y acompañados por una poderosa sensualidad. El amor ocupa, frecuentemente, un lugar primordial en su existencia y evidentemente, el rey despliega en este campo toda la magnificencia de su majestad: regalos carísimos, flores, efusivas declaraciones no exentas de teatralidad… su pareja tendrá que acostumbrarse a todo menos a la discreción.

En realidad, el lado magnifico de Leo tiene bastantes matices infantiles, aunque la frescura de sus intenciones es uno de sus mayores encantos. Leo no conoce las medias tintas y así cuando se enamora, se vuelca por completo en la persona amada hasta el punto que algunos podrían tacharle de exhibicionista. Si esa persona responde  a sus expectativas, Leo le jurará amor eterno y una lealtad absoluta, ya que no hay que olvidar que Leo es uno de los más fieles de todo el zodiaco. Pero para mantener viva esa llama, Leo necesita atenciones y mimos que le hagan sentirse importante, pero, convencido del amor de su pareja, puede llegar a ser un poco  descuidado, ya que, una vez la conquista hecha, no se le ocurre pensar que esa persona necesite algo más que su mera presencia.

La seguridad que manifiesta en sí mismo es uno de sus mayores atractivos y encantos, pero cuando esas cualidades se convierten en arrogante vanidad, se vuelve intolerante y poco inteligente ya que hará cualquier cosa por conseguir halagos y seguir conservando a toda costa su protagonismo.

El nativo de Leo  se siente fuertemente atraído por los placeres, por todo  lo que sea lujoso y brillante; lo seducen los desafíos y competiciones, cualquier cosa que le proporcione emociones fuertes.

Como factor negativo, el sentirse satisfecho de si mismo puede desembocar en una susceptibilidad excesiva, la seguridad en arrogancia y presunción, el vigor en cólera y falta de sensibilidad, las dotes de mando en autoritarismo despótico. La necesidad de hacerse notar lo puede convertir en un individuo demasiado vanidoso y sensible a las alabanzas, la ambición corre el peligro de ser insaciable voluntad de predominio.

 La obstinación y convicción en las propias opiniones pueden dar lugar a un talante inamovible, erróneamente convencido de la inmutabilidad del presente y del derecho adquirido a determinados privilegios. Al afrontar su existencia, el nativo aspira siempre  a objetivos relevantes y a menudo consigue ocupar posiciones importantes – por lo menos en el propio ambiente – y a asegurarse una satisfactoria prosperidad material; el tren de vida es asimismo elevado, puesto que un Leo o abandona su grandiosidad ni siquiera en el ámbito privado.

Anatómicamente, el signo de Leo se relaciona con el corazón y con las funciones cardiovasculares, el dorso y la espina dorsal.

Con frecuencia pone de manifiesto una constitución robusta, capaz de realizar grandes esfuerzos musculares y de recuperarse fácilmente, si bien sujeta a estados febriles e inflamatorios.

 

Rasgos Positivos

Dramático

Idealista

Orgulloso

Ambicioso

Creativo

Optimista

Romántico

Generoso

Seguro de sí mismo

Optimista

 

rasgos Negativos

vano

preocupado por la situación social

infantil

arrogante

miedo al ridículo

cruel

jactancioso

Pretencioso

Autocrático

 

Virgo

 

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Virgo

23 agosto –  22 septiembre

Signo de tierra. móvil. Femenino

Simbolismo: la virgen

Regente: Mercurio

Frase clave: yo analizo

Palabra clave: viabilidad.

 

En el ciclo de las estaciones, a Virgo  le corresponde el declive del verano: la naturaleza ya ha dado sus frutos y ahora se encuentra desnuda tras la cosecha  y se encierra lentamente en si misma. La tierra de Virgo se queda, por consecuencia, temporalmente árida y se prepara para una futura fecundación, tal como sugiere el símbolo del signo, una muchacha que ostenta una espiga de trigo en la mano. Virgo es un signo de conservación, de cautela y de análisis, como de explotación de las dotes ‘técnicas’ necesarias para un perfecto funcionamiento del conjunto. En la psicología del signo, el sentido crítico gobierna: autocrítica, pero también crítica mordaz del prójimo, examinado siempre con aguda atención.

 El individuo se percibe como  una entidad compleja: se secciona en un complicado proceso de análisis personal, es consciente de las propias virtudes, pero también se da cuenta con desagrado de los propios defectos, reconocidos y juzgados sin ninguna piedad.

En esta naturaleza ansiosa, el descubrimiento de las propias limitaciones acentúa la inseguridad y pone de manifiesto y pone en funcionamiento un mecanismo de autodefensa que consiste en un esmerado control de las emociones y de los sentimientos, y en un perfeccionamiento de las dotes técnico-intelectuales, en las que confía en cualquier circunstancia, siguiendo cuidadosos rituales.

Su espíritu realista y a la vez desconfiado hace que sea esencial la identificación de sólidos puntos de referencia, ya sean psicológicos o materiales; la obsesión por el orden que a menudo manifiesta este nativo es en realidad una exigencia de limpieza y claridad interiores que le permita justificarse constantemente a si mismo y a la propia conducta, a la vez que encontrarse seguro en la complejidad de la vida. A menudo tímido, al nativo no le falta sensibilidad, a la que, sin embargo, considera una debilidad; al sentir pudor de las propias emociones, prefiere comunicarse mediante su habilidad en las discusiones, expresarse a través de la inteligencia y mostrarse eficiente y razonable.

La esfera racional predomina sobre la emotiva y a veces la determina en exceso, provocando inhibiciones; sus dotes intelectuales son considerables, a la inteligencia analítica y metódica, con tendencia a la profundidad y al perfeccionamiento, se suman un optimo sentido practico y, frecuentemente, habilidad manual.

La necesidad de seguridad se refleja en una parsimoniosa gestión de las energías y del dinero: la mesura, una hábil programación, el cuidado de los detalles determinan un ritmo de vida hecho de una totalidad de pequeñas cosas.

Virgo, el signo de la vida cotidiana, del servicio, del trabajo realizado día a día, es en el Zodiaco el que pone mayor acento sobre el cuidado de la salud y del medio ambiente, ya que no tolera el despilfarro o el mal uso de los recursos disponibles. El materialismo es otra de las características destacadas del nativo, interesado en labrarse una posición que lo libre de temores y complejos de inferioridad; no obstante, es raro que emprenda iniciativas temerarias o arriesgadas, puesto que prefiere seguir un camino tal vez más modesto, pero también más seguro y rentable, que lo proteja de los imprevistos.

Al ser muy laborioso, se dedica gustosamente a sus ocupaciones, ejecutadas con admirable escrupulosidad. Ser útil es para el un objetivo primordial; muy solicito, aunque  poco expansivo, manifiesta su amor hacia las personas queridas mediante pequeñas atenciones y gestos amables. Aparte de su falta de espontaneidad, el moralismo es un defecto que reduce su altruismo; su ponderación puede degenerar en avaricia y el temor al fracaso puede conducir a los nativos hacia una actitud mezquina y envidiosa, con tendencia a la crítica maliciosa y a la chismorrería.

 Por otro lado, el amor al orden corre el riesgo de convertirse en obsesivo, de ser llevado hasta las últimas consecuencias. El nativo tiene buenas posibilidades de éxito en actividades subalternas o de colaboración, que lentamente pueden abrirle el camino a posiciones más respetables, gracias fundamentalmente, a su inteligencia y habilidad en los negocios y el trabajo.

En el amor, Virgo, bajo su apariencia reservada oculta un corazón ardiente  y una gran firmeza. Superficialmente puede parecer distante y frío, pero en su interior es devorado por la pasión.

Debido a su característica reserva, Virgo no se enamora con facilidad, ya que no está dispuesto a derrochar tiempo y cariño  con quien no le de pruebas de merecerlo; pero una vez encontrada la persona ideal, su cautela desaparecerá y se volcará totalmente en ella, colmándola de atenciones y regalos de todo tipo.

Pero si alguien se comporta mal con un Virgo, o si pretende aprovecharse de él, este nativo no dudará en ponerlo en su lugar. Por eso quien intente abusar de su amor o de su confianza solo podrá hacerlo una vez; no habrá segundas oportunidades. Virgo tiene principios muy estrictos y los aplica rígidamente en todos los ámbitos de su vida. Tiene las ideas muy claras, sabe muy bien lo que es bueno o malo y no permitirá que nadie, ni siquiera su pareja, transgreda esa línea para él tan claramente definida.

Puesto que Virgo es muy exigente consigo mismo, exigirá lo mismo de su pareja; detallista, ordenado y puntilloso, no es fácil que encuentre a la persona ideal. El aspecto más negativo de su personalidad afectiva es su extrema exigencia, siempre parece estar poniendo a prueba, y esto hará que muchas parejas huyan de su lado antes de haberle comprendido en profundidad, con lo que Virgo solo conseguirá sentirse herido ya que bajo sus reglas extritas se oculta a menudo una gran dosis de inseguridad, de ahí que se sienta cómodo y seguro dentro de las normas.

En la anatomía humana, a Virgo le corresponde la región abdominal y el intestino, además de ser importante el sistema nervioso.

 

Rasgos Positivos

Trabajador

Estudioso

Científico

Metódico

Discriminante

Investigador

Exigente

Limpio

Perfeccionista

 

 

Rasgos Negativos

critico

mezquino

melancólico

egoísta

temor a la pobreza y enfermedad

quisquilloso

pedante

escéptico

descuidado

Libra

 

 

 

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Libra

23 septiembre – 22 octubre

Signo de aire. Cardinal. Masculino

Simbolismo: la balanza

Regente: Venus

Frase clave: yo mantengo el equilibrio

Palabra clave: armonía

 

El signo de Libra comienza con el equinoccio de otoño: el momento en que la duración del día y de la noche se equilibra, en la estación suave y llena de color en que la tierra, todavía exhausta tras la cosecha, se prepara para la siembra.

El aire otoñal de Libra es el vehículo de la adaptabilidad a las condiciones de la naturaleza, adaptabilidad que constituye una de las características principales del signo. Este aire volandero conduce a la búsqueda constante de contactos humanos, que le son indispensables al nativo para sentirse completo y en armonía consigo  mismo.

Libra es, ante todo, un signo de armonía, condición ineludible para alcanzar la serenidad interior, uno de los atributos más bellos de este nativo, cuando se siente realizado y en justa sintonía con el mundo. El equilibrio, cuyo símbolo son los dos platos de la balanza, no es, de hecho, un don, sino un ideal que hay que alcanzar.

La sensibilidad del Libra es delicada y refinada, aunque se halla bajo el control de una gruesa racionalidad que impide la manifestación evidente de las emociones. De talante pacifico y más bien indolente, el nativo odia las situaciones conflictivas, las discusiones, la competición, desearía llevarse bien con todo el mundo o, por lo menos, no verse directamente envuelto en situaciones que le obliguen a adoptar una postura clara.

Su maleabilidad y cortesía innata pueden hacer pensar que se trata de una persona de poco carácter, cuando, en realidad, a menudo prefiere adaptarse a personas y situaciones, aunque no resulten del todo agradables, antes de contraer la obligación de luchar para imponer su punto de vista; con frecuencia se implica tanto en los deseos de los demás, que sacrifica sus inclinaciones con tal de no defraudar las expectativas del prójimo. Las cosas cambian cuando sus ideales y el bienestar de sus semejantes o de las personas amadas se ven implicados; románticamente idealista, si bien profundamente motivado, Libra posee un innato sentido de la equidad que lo conduce a no poder tolerar injusticias o, todavía peor, violencias.

La relación con los demás resulta fundamental para la evolución personal, y el nativo posee los atributos necesarios para integrarse con facilidad en el entorno social: su amabilidad, diplomacia, sentido de la medida están tan reconocidos, que con frecuencia es requerido para poner paz en una discusión o para dar su opinión imparcial y ponderada. Sin embargo, no le gusta asumir demasiadas responsabilidades, ni sentirse  excesivamente atado en las relaciones; para poner a salvo su propia libertad asume con frecuencia  una actitud elegantemente superficial., limitándose a los aspectos más placenteros y menos comprometedores de la vida en común.

Un acusado sentido estético, el amor a las cosas bellas y a la diversión, la pereza, le empujan a menudo a llevar una vida mundana; esta superficialidad, si se convierte en intrínseca aversión a las obligaciones, puede contarse entre los principales defectos del nativo. La inclinación a medir acciones y palabras y el perfeccionismo  cuando ha de tomar una decisión, pueden dar lugar a u n titubeo crónico, a indecisión en el manejo del propio destino, permitiendo que sean los demás quienes lo hagan, a menudo en virtud de una relación sentimental que en Libra constituye un asunto de la máxima importancia. Al nativo le resulta muy difícil pronunciar verdades desagradables y, aunque amante de la verdad, puede caer en la mentira; el espíritu  de iniciativa no se encuentra apoyado por una voluntad poderosa, y le es preciso el aliento de sus semejantes para perseverar.

En amor, Libra tiene merecida fama de buen amante, y esto no solo es debido a sus proezas físicas, sino a su innato sentido del equilibrio que le impulsa a buscar la armonía en todo, y especialmente en la relación con el sexo opuesto. Por esta razón siempre evitará las peleas y tratará de encontrar una forma suave y sutil de solucionar los problemas, pero sin implicarse demasiado en posiciones radicales.

Encantador, detallista,  un Libra nunca olvidará las fechas importantes ni los más mínimos detalles de un encuentro feliz. Su sensualidad y su encanto son tan marcados como su necesidad de armonía, su conversación es interesante y divertida, lo que hace de estos nativos muy buscados para toda clase de eventos.

Consciente de sus encantos, Libra suele ser muy aficionado a los coqueteos y el ‘ gustar y atraer’ son para él una autentica droga, lo que no siempre es bien comprendido por sus parejas.

Sin embargo su pasión por el equilibrio puede volverse en algunos casos en contra suya, inclinándolo más a la reflexión que a la acción. Muchas serán las veces que Libra se quede con ganas de acercarse a una persona, desistiendo en el último momento sea porque debería implicarse demasiado, sea por evitar una situación embarazosa.

Incluso su encanto e influencia pueden volverse en su contra. Como es muy difícil decir que no a una petición de un Libra, puede llegar a abusar de este poder sobre los otros con abusos cada vez mas intensivos.

El destino del nativo de Libra se encuentra con frecuencia vinculado a la vida afectiva, matrimonial, o a las relaciones de asociación o colaboración: por si solo, el nativo no se esfuerza por conseguir buenos resultados en el terreno material y este talante despreocupado puede disminuir el éxito. Con todo, puede contar con el apoyo de la fortuna, que a menudo desempeña un papel importante en las circunstancias de la vida.

Anatómicamente, a Libra le corresponden los riñones, la vejiga, las glándulas suprarrenales y la región lumbar. De temperamento poco enérgico, sufre con frecuencia jaquecas hemicraneales.

 

Rasgos Positivos

Cooperativo

Persuasivo

Afable

Pacifico

Refinado

Prudente

Artístico

Sociable

Educado

 

rasgos Negativos

inconstante

apático

ama la intriga

la paz a cualquier precio

quejumbroso

indeciso

influenciable

hipócrita

 

Escorpio

 

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Escorpio

23 octubre – 21 noviembre

Signo de agua. Fijo. Femenino.

Simbolismo: escorpión

Regente: Plutón

Frase clave: yo deseo

Palabra clave: intensidad.

 

Con el octavo signo del zodiaco entramos en pleno otoño, estación cuyas lluvias marchitan en el suelo las hojas caídas en los árboles para formar el humus que fertilizará y permitirá que la semilla enterrada germine.

El agua de Escorpión, turbia, aparentemente inmóvil, es el agua de los pantanos, quieta pero palpitante de vida oculta. Llena de misterios y profundidades insondables.

Escorpión es el signo relacionado con el misterioso proceso de la muerte, como transito de un estado natural a otro: la transformación mediante la separación, consciente o forzada, de lo que ha sido, para alcanzar un nuevo conocimiento.

Esta simbología, compleja y oscura, es índice de una naturaleza complicada, tortuosa, de carácter fuerte e imperiosa voluntad, dotada de valentía y atraída por el riesgo, consciente de las propias potencialidades y preparada para utilizarlas sin demasiados escrúpulos moralistas, como el aguijón del escorpión, arma del animal símbolo del signo.

Utiliza la aguda sensibilidad y penetrante intuición de que está provisto para analizar con lucidez la realidad y las personas que le rodean, juzgadas con un sentido crítico que carece de piedad.

Curioso por conocer, posee un espíritu indagador que le impulsa a profundizar, a preguntarse el porqué de las cosas y llegar a la raíz de estas; desconfía de las apariencias y le importan poco las convenciones, apunta directamente a un objetivo y no se deja distraer ni influenciar, encontrando en si mismo la fuerza para ir adelante, pues, de hecho, es dueño de importantes recursos íntimos y de hermosas dotes de ingenio e inventiva.

Independiente y tenaz, el nativo posee opiniones extraordinariamente arraigadas, sólo se fía de si mismo y de las pocas personas a las que ama, los obstáculos le estimulan y ofrece lo mejor de si mismo en las situaciones difíciles, que le permiten desafiar sus propias limitaciones; íntimamente inquieto, es activo sobre todo mentalmente, en una incesante búsqueda del significado profundo de las cosas, motivado por la necesidad de destruir para formar de nuevo. De naturaleza dramática, turbulenta y batalladora, el individuo, agresivo en su afirmación personal, no teme herir al prójimo y tampoco ser ofendido.

Es un luchador nato, que condimenta sus batallas con astucia, táctica y una pizca de maldad. Sus antipatías son cultivadas asiduamente, no le preocupa crearse enemigos y no se adapta a imposiciones o circunstancias que le resulten desagradables, al contrario, intenta siempre imponerse con su fuerte personalidad o con la destreza que posee para dominar psicológicamente a los demás. Dotado de sentimientos profundos y tenaces, se dedica con perseverancia a las personas queridas, con las que es tremendamente exigente, a veces obsesivo: desea la posesión total de la persona amada, del alma y del cuerpo.

De hecho, Escorpio es el signo vinculado a la fuerza creadora de la sexualidad, a la potencia de los instintos; es también un signo de poder, seducido por las posiciones de domino, que conquista y defiende con provocativa audacia y una total impasibilidad ante las críticas. Es una persona difícil de comprender, pues es muy celosa de si misma, ama el secreto y el misterio y vive emociones intensas y ocultas que se manifiestan en un talante sombrío y brusco, poco proclive  a las sutilezas diplomáticas y todavía menos a la confianza y la compasión.

Esta falta de benevolencia puede degenerar en excesos y desprecios hacia los demás, en una tendencia a la brutalidad y peligrosos ataques de ira. Puede adoptar una actitud destructiva y estéril, su ambición corre el riesgo d convertirse en ansias ciegas de poder. Por otro lado el amor al riesgo le puede hacer cometer imprudencias peligrosas y el anticonformismo es susceptible de ser mera provocación.

La sensualidad y la sexualidad son tremendamente importantes para este nativo. Nada es para él más importante que el sexo. Pero su intensa pasión no sólo se refleja en su alta intensidad erótica sino, también, en su profundidad en el amor. Un Escorpio enamorado, es un ser entregado totalmente, su pasión tan devoradora y profunda como su deseo sexual, uniendo a esto una fidelidad absoluta si ha encontrado a la persona adecuada. Aunque para este nativo el placer es rige su vida, no anda especialmente buscando aventuras…   o más bien lo hará hasta que se enamora profundamente. Entonces esa person será la Única.

No obstante su espíritu fiel, puede sentirse tentado a fantasear situaciones de infidelidad capaces de poner la pareja en peligro, por el simple hecho de vivir emociones y situaciones ‘peligrosas’ de las que, por supuesto, espera salir victorioso. En realidad, para un Escorpio en el amor no existen medias tintas. O se ama y entonces todo. O no se ama y entonces nada.

Cuando desea  algo va hacia el objetivo sin titubeos. Su impulso es tal que casi siempre consigue lo que desea ya que en verdad es difícil resistir a un Escorpio seductor, persuasivo, atento y enamorado. Pero, excesivo en todo, un Escorpio puede ser fácilmente presa de los celos y en esa ocasión, por muy enamorado que esté, demostrará su enojo y no dudará en agredir, juzgar y condenar a su pareja, aunque está sea inocente. Recordemos que la crueldad es uno de los rasgos característicos de este nativo, cuyas emociones son siempre llevadas al extremo.

Aunque muy seguro de si mismo y de sus metas, la desconfianza los demás es permanente. Y si se siente amenazado, primero caerán los demás – aunque en el lote caigan también los inocentes – antes que él mismo.

El nativo de Escorpio no ahorra energías para alcanzar sus objetivos y encara con determinación los esfuerzos y batallas que le presenta el destino; al no desempeñar la fortuna un papel preponderante en el éxito, el individuo debe contar, fundamentalmente, con sus propias fuerzas.

Anatómicamente, Escorpio está relacionado con los órganos genitales externos, el recto y la región anal, índice del vigor y energía inextinguible de los que abusa con frecuencia.

 

 

Rasgos Positivos

Motivado

Penetrante

Ejecutivo

Ingenioso

Determinado

Científico

Investigador

Indagador

Apasionado

Alerta

 

rasgos Negativos

vengativo

temperamental

reservado

arrogante

violento

sarcástico

receloso

celoso

intolerante

 

Sagitario

 

 

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Sagitario

22 noviembre –  20 diciembre

Signo de fuego. Móvil. Masculino.

Simbolismo: el arquero

Regente: Júpiter

Frase clave: yo comprendo

Palabra clave: visualización

 

La estación de Sagitario es el otoño avanzado que ya mira hacia el invierno. Bajo tierra, la semilla empieza a germinar y a alojarse en su envoltorio protector, en la naturaleza se enciende la esperanza de la vida futura. El fuego de Sagitario es una luz que ilumina el camino hacia un futuro mejor, la llama de la fe en lo venidero: una fuente de calor y simpatías humanas, una chispa de amor a la vida.

Sagitario es un signo de confianza y benevolencia, de expansión y seguridad; animado por nobles ideales, busca incesantemente el significado más elevado de las cosas y, como el mítico centauro de su símbolo zodiacal, lanza sus flechas cada vez más lejos, hacia objetivos siempre nuevos o, incluso, desconocidos. De naturaleza simple, generosa, muy discreto en sus manifestaciones y sentimientos, ama la sinceridad, la sencillez y las situaciones muy determinadas; a su brioso empuje vital ayudan la exuberancia, la satisfacción de sí mismo y un optimismo a veces exagerado.

Poco reflexivo y no muy astuto, se lanza con entusiasmo a la acciones más arriesgadas  permaneciendo decepcionado frente a las dificultades que no había previsto en sus cálculos precipitados. Al ser poco constante, su voluntad, que sufre altibajos, precisa ser estimulada. Atraído por los cambios, por el encuentro con lo que le es desconocido, Sagitario es un signo vinculado tanto al extranjero, a las culturas y las realidades lejanas como la filosofía, la religión, los estudios e intereses superiores.

 De naturaleza  impetuosa, temeraria y emprendedora, el nativo es leal y generoso, concede gran importancia al propio bienestar, pero valora igualmente el del prójimo; posee un vivo sentido social y de la justicia, y a menudo  es un convencido defensor de los valores tradicionales, fiel a las leyes y a los principios morales, lo que en ocasiones tiñe de conformismo su actitud, porque, además, es mucho más duro juzgando a los demás que analizándose a si mismo. Al ser una persona siempre activa, que detesta la monotonía, su ritmo vital es frenético, galopante.

En el terreno espiritual y físico necesita moverse en grandes espacios,  su buena predisposición al deporte le permite, además, descargar sus desbordantes energías. En su naturaleza conviven espíritu y materia, idealismo y aspiraciones terrenales: si por un lado se siente fuertemente atraído por la comodidad y la prosperidad materiales, por otro no abandona ni sus ideales sociales y humanitarios ni sus intereses místico-filosóficos.

Su personalidad está llena de buena voluntad, honestidad y bondad, es alegre, más bien ingenua y a la vez presuntuosa y centralizadora, con tendencia a pontificar, a dar consejos, a proteger asumiendo el papel de guía, con la sincera intención de hacer el bien a prójimo, pero también con un gran respeto por las cuestiones de prestigio y de honor. Intelectualmente, el individuo es inquieto, incitado por ideas siempre nuevas que tiende a realizar con proyectos a menudo poco definidos, que no siempre se llevan a cabo.

La capacidad de juicio y la intuición y sensibilidad son notables, pero con frecuencia es superficial e impaciente y evita profundizar en los asuntos. Los principales defectos del carácter de Sagitario son la superficialidad y el simplicísimo; la seguridad en sí mismo puede desembocar en arrogancia y fastidioso paternalismo, la inquietud corre el riesgo de ocasionar contradicciones entre la teoría y la práctica, repercutiendo en las decisiones de la vida y provocando una trayectoria incierta y caprichosa del propio destino.

Este se encuentra a menudo marcado por unos buenos resultados en el terreno personal y acompañado siempre por la simpatía y el consenso sociales, así como por la fortuna, que difícilmente abandona al nativo. Si hubiera una sola palabra que pudiera definir el carácter de un Sagitario esa seria la palabra libertad. Y con mayúsculas. Si hubiera una segunda, ese seria la sinceridad. Y también con mayúsculas.

Aunque pueda parecer sereno, un Sagitario siempre bulle en su interior y esto constituye una promesa de placer para quienes le rodean. Viajero y aventurero incansable, la fidelidad es palabra vana para él. En el amor, su espíritu inquieto y juguetón hace que sus amantes no se aburran jamás y que vivan sorpresa tras sorpresa. Los celos y el afán de posesión son nociones desconocidas para él. Aunque le resulta casi imposible concentrarse en un solo amor, no utiliza la mentira como subterfugio para tener más de una relación a la vez. Es genéticamente sincero. Si debe decir una verdad dolorosa, siempre encontrara las palabras justas para herir lo menos posible a su pareja, pero no permanecerá a su lado sólo para evitarle un sufrimiento.

Sociable por naturaleza, es asiduo a las reuniones de sociedad, donde puede convertirse en el invitado ideal; le gusta divertirse y trata de convertir su vida en una fiesta, olvidando sus lados más sombríos. La persona que este al lado de un Sagitario tendrá la oportunidad de descubrir a su lado los aspectos más amables de la vida, pero cuando llegue a la conclusión de que la relación es perfecta y quiera llegar a un compromiso de futuro, el escurridizo Sagitario encontrara la forma de evadirse, porque las relaciones formales y el matrimonio son para el como una prisión.

Un Sagitario vive y disfruta de todos los placeres de la vida, y el sexo es uno de ellos, del cual intentara servirse con la mayor frecuencia posible. Es un amante tierno y apasionada… el tiempo que dure….

En la anatomía humana, Sagitario representa las piernas, con una especial atención puesta en las caderas y los muslos, el hígado y el aparato hépatobiliar, a menudo victima de trastornos debidos a la inclinación del nativo a los placeres de la mesa.

 

Rasgos Positivos

Franco

Filosófico

Amante de la libertad

Comprensivo

Generoso

Optimista

Justo

Religioso

Erudito

Entusiasta

 

rasgos Negativos

argumentativo

exagerado

charlatán

dilatorio

desenfrenado

brusco

impaciente

jugador

agresivo

impetuoso

 

Capricornio

 

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Capricornio

 

21 diciembre – 19 enero

Signo de tierra. Cardinal. Femenino.

Simbolismo: la cabra

Regente: Saturno

Frase clave: yo utilizo

Palabra clave: ambición.

 

Con el décimo signo del zodiaco nos encontramos en pleno invierno, la estación más fría y dura por la que hay que pasar: la naturaleza dormida no da ningún fruto y es necesario, por tanto, realizar el máximo esfuerzo para garantizar la propia supervivencia. La tierra de Capricornio es dura y helada, es roca árida, es mineral precioso, si bien escondido. Es este un signo severo, de austeridad y determinación, consciente de las dificultades y capaz de sacrificar los placeres efímeros para alcanzar objetivos más elevados y duraderos.

La cabra, el animal que simboliza al signo, trepa a altas cimas en una solitaria escalada, es parsimoniosa cuando pasta y obstinada en la subida. Es así como se conduce el nativo de Capricornio: paciente y tenaz, de escaso entusiasmo y pocas palabras, dotado de una ambición notable y de una fuerte voluntad.

De talante pesimista y desconfiado, cuenta sólo con sus propias fuerzas y además, de no olvidar ningún detalle, tampoco confía en la suerte o en la ayuda de los demás. Sus objetivos son precisos, y planifica su acción, a veces durante toda su vida, para alcanzarlos sin que haya margen de error, organizándose con eficacia y previsión. Fundamentalmente materialista, concede gran importancia a los aspectos más concretos de la vida en cuanto sólida garantía del propio futuro. De hecho, dosifica con atención energías y recursos y es muy ponderado y ahorrador. Sin embargo, no hay que descuidar en él un comportamiento ascético, que en determinadas ocasiones puede conducir a caminos más espirituales o filosóficos, mientras que habitualmente manifiesta una gran dedicación y capacidad de sacrificio por sus propios objetivos.

Racional, reflexivo y provisto de una inteligencia analítica, es un poco lento en sus acciones, meditadas cuidadosamente, por lo que difícilmente da pasos en falso. De naturaleza independiente y autoritaria, prefiere actuar solo antes de renunciar a ocupar posiciones directivas.

Su sociabilidad es, de hecho, limitada, coloca siempre en primer lugar sus metas personales. Reservado y esquivo, mantiene bajo rígido control su emotividad: reprime las emociones y esconde los sentimientos, ganándose así la fama de ser persona fría, melancólica y brusca. Efectivamente, no es un prodigio de cordialidad, pues con frecuencia se excede en el autocontrol y los severos juicios moralistas que le impiden ser compasivo.

Sus sentimientos, sedimentados con lentitud, son extraordinariamente resistentes al tiempo; su estima, difícil de ganar, resulta eterna, lo que prueba su gran fidelidad y dedicación hacia la persona querida. A menudo, la juventud no es una edad feliz para el nativo de Capricornio ya que concede demasiado espacio a las amarguras, negándose la dicha de la despreocupación y sumergiéndose en el peso de las responsabilidades incluso cuando podría prescindir de las mismas.

Por el contrario, con el paso de los años, conquista una mayor seguridad en si mismo, a la vez que su pesimismo puede atenuarse al haber alcanzado la posición sólida que aspiraba. En la madurez puede sentir mayores satisfacciones y conseguir su meta primordial: la sabiduría. Las acciones de los nativos se caracterizan por cierta lentitud y pueden requerir fatigas y celo, sin que la suerte intervenga de manera relevante; las potencialidades del destino se colman frecuentemente con cierto retraso, pero una vez conquistada, la cima les pertenece para siempre.

La característica reserva corre el riesgo de convertirse en frialdad e indiferencia hacia los semejantes, la desconfianza en egoísmo, la sobriedad y la parsimonia innatas en pura frugalidad cercana a la avaricia. La ambición puede degenerar en ansias de posesión material, la infatigable defensa del propio espacio vital en dureza hacia los más débiles.

Capricornio es un signo lleno de contradicciones internas que representa para sus amantes un oasis de amor y protección. Quien lo ame, deberá aceptarlo tal y como es y aprender a adivinar la ternura que esconde bajo su apariencia fría. Desconfiado e inseguro en todos los aspectos de su vida, prefiere una entrega gradual, a medida que va ganando confianza. De esta forma, intenta protegerse no llevándose decepciones.  Sin embargo, por obra y gracia de las contradicciones del signo, a veces se enredan en relaciones complicadas y poco satisfactorias y esto sucede cuando su pasión se impone sobre su espíritu reflexivo. De estos episodios sale mal herido y vuelve a tomar sus distancias.

Como no se considera importante, puede sentirse sorprendido de que alguien repare en el y le proponga una relación sentimental. Capricornio va a lo suyo, así que la persona que desee algo con él tendrá que dar muestras más que evidentes de su interés. Y es entonces cuando este nativo se tomará su tiempo para reflexionar acerca de sus sentimientos. Y esto no por indiferencia, sino por temor a sufrir, por eso, aunque es apasionado, no demuestra lo que siente, hasta que se sienta tan seguro como para ‘arriesgar’  y nadie conseguirá arrancarle una promesa hasta que  no lo considere oportuno.

A veces, su exceso de cautela  le hace parecer frío en demasía, y esta actitud puede alejar a la gente de su lado. Solo Capricornio sabe que bajo la frialdad se esconde el fuego apasionado.

En la pareja, como en todos los demás aspectos de la vida, no admite las medias tintas. Esto le hace parecer intolerante frente a ciertas actitudes e incluso que llegue a sentirse traicionado. En realidad, Capricornio nunca exigirá de los demás, algo que el no se pida a si mismo. Lo que ocurre es que sus reglas morales son muy altas.

La necesidad de seguridad no abandona a un Capricornio ni siquiera en los momentos íntimos. Para entregarse totalmente y sin reservas necesitará mucho tiempo y dedicación y aunque es apasionado, no se deja fácilmente arrastrar por sus instintos.

Su lado materialista puede hacer que a veces se interese más de la cuenta en la economía de su pareja y si la persona en cuestión no comprende bien el porque de esto, la relación puede deteriorarse.

Anatómicamente, a Capricornio corresponden las rodillas, rige el esqueleto humano, la dentadura y la piel. Los trastornos son fundamentalmente de carácter reumático, artrítico o dérmico.

 

Rasgos Positivos

Cauto

Responsable

Escrupuloso

Convencional

Eficiente

Perfeccionista

Tradicional

Práctico

Trabajador

Serio

Leal

 

rasgos Negativos

egoísta

dominador

cruel

fatalista

la mente rige el corazón

obstinado

melancólico

reprimido

ambicioso

 

Acuario

 

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Acuario

20 enero – 19 febrero

Signo de aire. Fijo. Masculino.

Simbolismo: el aguador

Regente: Urano

Frase clave: yo sé

Palabra clave: imaginación

 

El undécimo signo del zodiaco corresponde  al corazón del invierno: el aire, debido al frío, es penetrante y viciado, la naturaleza se encuentra helada y aparentemente inmóvil, pero bajo tierra se están desarrollando pequeñas plantas, promesas de vida futura.

El aire, elemento al que pertenece el signo de Acuario, es símbolo de disponibilidad y adaptabilidad ilimitadas: es el aire atravesado por las ondas invisibles de la comunicación, que mantiene en contacto a las criaturas del mundo. De hecho, Acuario es un símbolo de conocimiento; el agua que mana del ánfora en una cascada ondulada no está destinada a saciar la sed del cuerpo, sino a calmar la de espíritu. El nativo de Acuario no es materia, se realiza ofreciéndose a los demás.

Obviamente, una simbología tan elevada no puede relacionarse con una casuística común: no todos somos capaces de amar al prójimo de manera tan altruista que sólo nos podamos realizar a través de este amor universal. El nativo de Acuario es una persona muy independiente, fantasiosa, desenvuelta, que vive inmersa en el presente aunque proyectada hacia el futuro, seducida por todo lo que sea nuevo e insólito, deseosa de expresarse de modo original, de vivir según sus gustos y exigencias tan personales, para no sentirse nunca encerrada en los limites banales de la vida cotidiana.

Utopía es la palabra mágica que le abre los horizontes más insospechados. El realismo ni siquiera lo roza, pues lo considera capaz de arruinar sus esplendidas concepciones. Sigue sólo sus aspiraciones, se siente distinto de los demás, lo que se encuentra en franco desacuerdo con el idealismo humanitario que sinceramente profesa, pero que resulta difícil de poner en práctica.

En este caso, no son motivos o intereses materiales los que le frenan, sino su tendencia a mantenerse a cierta distancia de los demás, incluso de las situaciones que él mismo ha creado, tendencia que con frecuencia lo conduce a evitar demasiadas responsabilidades que le arrebatarían la ambicionada e irrenunciable libertad. Sociable y cordial, es poco expansivo y casi escurridizo: poco emotivo, posee algo enigmático, difícil de descifrar; le gusta sorprender, distinguirse, no quiere dejarse definir o encasillar ni, todavía menos ‘entregarse’ completamente a otra persona.

Aunque de talante racional, es victima de bruscas alteraciones del humor, de cambios repentinos de deseos u opiniones. Se trata de un cerebral movido por muchos intereses, humanos e intelectuales; los sentimientos son tenaces aunque poco vistosos, marcados principalmente por la amistad, la armonía espiritual e intelectual, ocupando un segundo lugar la autentica pasión y la vertiente más afectiva y romántica del amor.

 Dotado de una mente peculiar y ecléctica, posee una imaginación desbocada y la tendencia a descubrir, inventar, demostrar sus teorías unas veces geniales y otras demasiado extravagantes para poder ser llevadas a la práctica. Cuando debe escoger el camino a seguir, muy a menudo resultan decisivas las convicciones idealistas u otras aspiraciones de carácter renovador; se consagra con tenacidad, si bien irregularmente, a sus objetivos, entre los cuales el éxito material ocupa una posición subordinada respecto al éxito anterior: preferirá siempre poder vivir según sus ideales, su estilo, sus gustos y, sobre todo, conservar intacta su libertad. Los trazos positivos del signo de Acuario son los que resultan más difíciles de trasladar a la vida cotidiana.

 Por otro lado, los valores humanitarios pueden quedar en nada, en simples aspiraciones y el nativo llegar a pactar con la propia moral, dando prueba de un oportunismo, como mínimo, hábil. El empuje renovador puede acabar asumiendo el papel de provocación, la convicción en las propias ideas desembocar en intransigencia  y polémica y el amor a la independencia terminar siendo cómodo egoísmo.

Como buen signo de aire, para Acuario el amor es una cuestión mental y física a la vez. Una relación empezará primero en su mente y después en su cuerpo. Como es un idealista y suele tener múltiples inquietudes intelectuales, el sexo para este nativo, ocupará un lugar importante pero a menudo en segundo plano y complementario de un sentimiento más profundo.

Lo que más valora en una relación es la libertad, tanto para él como para su pareja. Poco celoso ni posesivo, entiende la pareja como una relación de igualdad, donde ambos comparten tareas y decisiones.

Romántico por naturaleza, sabe escuchar a su pareja, interesándose realmente por los problemas que ella le exponga e intentando resolverlos. Sin embargo, es mucho más callado y reservado en cuanto a los suyos propios.

Es un signo tan independiente que puede suceder que su actitud distante pueda ser interpretada como indiferencia. Sin embargo, su gran fantasía le hace un amante ideal que no escatimara los juegos eróticos con su pareja.

Anatómicamente, al signo de Acuario le corresponden los tobillos y las pantorrillas; además de regir la circulación y la composición sanguínea, está también relacionado con el sistema nervioso. Los trastornos más frecuentes son los circulatorios.

 

Rasgos Positivos

Independiente

Ingenioso

Tolerante

Individualista

Progresivo

Artístico

Científico

Lógico

Humano

Intelectual

Altruista

 

rasgos Negativos

impredecible

temperamental

le aburren los pormenores

frío

demasiado obstinado

tímido

excéntrico

radical

impersonal

Rebelde

Piscis

 

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Piscis

20 febrero – 20 marzo

Signo de agua. Móvil. Femenino.

Simbolismo: el pez

Regente: Neptuno

Frase clave: yo creo

Palabra clave: comprensión.

 

Con el duodécimo signo se completa el ciclo zodiacal. En cuanto al ciclo de las estaciones, el invierno se suaviza, acercándose de nuevo a la primavera, la naturaleza hierve de vida oculta esperando la explosión de la primavera. Piscis, ultimo signo del zodiaco, representa los valores últimos del hombre, los más elevados y los más difíciles de alcanzar; la bondad del animo capaz de un amor indiscriminado que abraza todo el universo, mediante el misticismo y el espíritu religioso y filosófico, pero también con la benevolencia del corazón y una rápida disposición a socorrer a quien sufre y compartir íntimamente sus tormentos.

El agua de Piscis evoca el incesante movimiento de las olas del mar, las profundidades abisales de los océanos habitadas por criaturas fantásticas. Como una esponja, el  nativo de Piscis absorbe los estados de animo del ambiente que los rodea, se sumerge en el flujo de las emociones que lo atraviesan, de cuyos sentimientos, alegrías y tristezas, se apodera.

 Extraordinariamente sensible y delicado, emotivo y ansioso, influenciable y dudoso ante la acción, se deja convencer y conducir con facilidad, ya sea por pereza y despreocupación o por cierta aversión a las responsabilidades; de humor y voluntad inestables, resulta a menudo escurridizo e inaprensible en su comportamiento, poco coherente y en ocasiones, ambiguo.

 Se deja llevar con gusto por caprichos efímeros y sugestiones pasajeras. Precisa pues, seguridad y estimulo para perseverar en sus esfuerzos. No le agradan las situaciones y trabajos demasiado rígidos y definitivos, prefiere vivir de manera un tanto provisional, desordenada, que le permita seguir la inspiración del momento. La intuición es una de sus características clave: se trata de un autentico sexto sentido que conduce al nativo a tomar decisiones acertadísimas , a dar pasos afortunados que compensan su falta de dinamismo y escasa valentía, salvándolo a menudo en situaciones críticas.

Dicha intuición le permite adivinar los pensamientos y deseos de sus semejantes: Piscis se identifica con mucha facilidad con los estados de ánimo del prójimo y por este motivo es tan comprensivo y solidario con quien necesita su ayuda, sacrificándose gustosamente por los demás, incluso fuera de su entorno afectivo y familiar.

Debido a esta disposición suya al servicio y por su talante flexible, puede dejarse explotar, si bien también posee la habilidad de aprovechar las ocasiones favorables, casi sin darse cuenta. Dotado de una gran imaginación y de una fantasía desbocada, es proclive a tejer para su existencia tramas de sueño en las que se refugia cuando los límites de la realidad cotidiana resultan demasiado estrechos a sus ansias de infinito, es decir, cuando las circunstancias prácticas le exigen demasiado esfuerzo.

Al ser poco propenso al razonamiento preciso, a la aplicación continuada, es más bien irracional en su modo de proceder, alternando momentos de gran entusiasmo con otros de pereza y falta de interés. Por este motivo su destino a menudo es oscilante, sometido a altibajos y su ambición no se encuentra suficientemente desarrollada ni sostenida por una gran fuerza de decisión. La suerte es la mayor cómplice de su éxito y de la prosperidad material de que con frecuencia goza.

En el nativo de Piscis conviven espiritualismo y amor a los placeres materiales, altruismo exasperado y atento egoísmo en la tutela de sus intereses. Por otro lado, al ser de talante pacifico, puede tender a la renuncia y a retirarse con demasiada sumisión.

No obstante, a menudo se deja llevar por una autocompasión lacrimosa, por recriminaciones, autocríticas y lamentaciones, cuando presiente que no puede salir adelante solo. Al ser excesivamente influenciable, corre el riesgo de ser instrumento de la voluntad de los demás, la indecisión puede llevarle a ser una persona irresoluta y dispersa, la falta de realismo desembocar en una huida sistemática de la realidad.

Piscis ha nacido para el amor y está dispuesto a vivir todas las experiencias afectivas que la vida le ofrezca y su natural predisposición para las cuestiones del corazón hace que de él emane un encanto irresistible.

Piscis es uno de los signos más generosos de todo el zodiaco: siempre encuentra más placer en dar que en recibir y su intuición le guía certeramente para saber que es lo que su pareja desea y necesita en cada momento.

Enamorado del amor, vive con gran intensidad las relaciones, saboreando todos los momentos, sin embargo, jamás tendrá prisa por llegar al encuentro sexual, ya que lo verdaderamente importante para el, son los preludios y hará todo lo posible por alargar la etapa del romance.

La pareja de un nativo de este signo, se vera rodeada de toda una trama de besos, caricias mimitos, sorpresas, atenciones… hasta el día que se de cuenta que ha quedado preso de las redes sabiamente desplegadas.

Su natural generosidad le lleva a lastimarse a si mismo antes que lastimar a la persona amada, lo que le llevara a terminar muchas relaciones con el corazón lleno de heridas. Su inseguridad le lleva a experimentar los celos más terribles, lo que puede dar lugar a escenas desagradables.

Influenciable, los Piscis suelen encontrar a menudo personas que no les convienen en absoluto y que no merecen la devoción absoluta que les va a dar, y de estas relaciones suele salir destrozado, con la impresión de que el paraíso que creyó encontrar se ha convertido en el más horroroso de los infiernos. Su pasión amorosa puede volverse fácilmente en adictiva y su proverbial inseguridad hará que su pareja tenga que asegurarle –  y demostrarle – una y otra vez la fuerza de su amor.

Sensual y apasionado, juguetón y erótico, los piscianos desean ante todo y sobre todo la unión espiritual, es decir, acariciar el cuerpo besando el alma. Volcados totalmente en su pareja, necesita sentirse correspondido de igual manera.

Anatómicamente, Piscis equivale a los pies, por lo que se relaciona con todos los trastornos que pueden afectarlos. Corresponde también a las mucosas y al sistema linfático e inmunitario. Tiende a estados de depresión y ansiedad.

 

 

Rasgos Positivos

Misericordioso

Caritativo

Compasivo

Emotivo

Dispuesto al sacrificio

Intuitivo

Introspectivo

Amante de la música

Artístico

 

Rasgos Negativos

dilatorio

charlatán

melancólico

pesimista

emocionalmente reprimido

tímido

poco practico

indolente

se siente incomprendido